In the leadership ladder, these two steps keep us in school days

Si tras leer el post anterior, pensaste en alguna situación familiar y te preguntaste porqué ¿Porqué los entornos de trabajo parecen a veces colegios o un grupo de chiquillos? puede que este post te aporte alguna explicación.

Las estructuras mentales de cada uno de nosotros condicionan como nos relacionamos con los demás y el tipo de liderazgo que ejercemos. Estas estructuras se forman en la infancia y se transforman a medida que transitamos hacia el mundo adulto. Hay cinco niveles de evolución: desde el egocentrismo hasta el unitivo pasando por el reactivo, creativo e integral.

El estado egocéntrico se inicia sobre los 8 años y finaliza cuando el adolescente entra en el mundo adulto. Nos centramos en qué Queremos nosotros, somos el centro del Universo y nuestras necesidades dictan cada uno de nuestros actos, el egoísmo reina. Nos preocupa que nos pillen, no el si está bien o mal lo que hemos hecho. El 5% de los líderes que queda «atrapado» en este estadio impone, controla, trabaja en modo de A mi manera o ninguna y busca una lealtad absoluta por parte de sus colaboradores. Si aplicamos este mismo estado a los colaboradores, nos encontraremos frente a un… las circunstancias son las que han condicionado mi resultado, nadie me ayuda… un rol victimista o rebelde. Es el hijo que espera que le digan qué hacer para no asumir responsabilidades o consecuencias.

El estado o liderazgo reactivo: maduramos a medida que cohabitamos con otros y esa influencia externa moldea parte de lo que somos, como pensamos y actuamos y potenciamos nuestras habilidades en función de ese modelo de relación. La manera que el exterior permea en nuestra manera de ser, nos ubica en una de estas tres categorías. Complaciente (a través de la aceptación de los demás), Controlador (creo lo que quiero a costa de los demás) y Protector (a través de una superioridad intelectual que los distancia emocionalmente del resto). Este tipo de líderes, reacciona a las circunstancias y potencia sus comportamientos basándolos en sus fortalezas. Un 75% de los adultos viven en este estadio. Los líderes en este modelo, se preocupan por sus colaboradores y actúan como Padres.

De los 5 niveles o estadios de liderazgo o personales, estos dos son los que encontramos en la base. Son, como decía al principio, los que provocan esa sensación de patio de colegio. La evolución de uno a otro no es nada sencilla y para pasar a los 3 siguientes, los que de verdad transforman las organizaciones hace falta querer conocerse y cambiar. Pero eso, lo contamos en el próximo.

Note: Do you want some good reading? : «Mastering leadership». Robert J.Anderson, William Adams

 

When we have to give a 150% of ourselves

A los que les van las aventuras fuertes, siempre han gustado de entornos en los que se les ppida (alta exigencia – alta enseñanza – altos resultados) mucho, dar lo mejor de sí mismos. Con esa filosofía crecen y esa filosofía mantienen en el tiempo.

A lo largo de nuestra vida, tenemos días en los que no nos apetece ir a la escuela, hacer deporte, ir a trabajar (sobretodo algún lunes), pero ese humor se pasa rápido. No hay más opción que ir y empezar. A medida que pasen las horas la pereza instalada se irá diluyendo. Todos tenemos permitido dar un 80% para regresar nuevamente a nuestro rendimiento habitual. Estar en un entorno exigente, armónico y respetuoso posibilita el hacerlo. Motivados buscaremos dar más que el día anterior.

Cuando sin embargo lo que nos rodea no es la exigencia, la superación, el desarrollo, sino la mediocridad, el egoísmo, la mentira, el vacío…. mantener el nivel de auto-exigencia se hace algo ligeramente complejo. Es fácil dejarse llevar por lo que nos rodea, nos hará la vida más suave, aunque quizás cuando hagamos balance nos pase factura.

En cambio, si ante este entorno decides seguir la línea que te marcaste, no dejarte llevar por la corriente, tan exigente como tú quisiste que fuera, tienes que asumir que los días de estar al 80% deben ser pocos, y lo más separados posible los unos de los otros. La exigencia con nosotros mismos debe ser del 150% puesto tu mente no está trabajando al máximo. Así el resultado que se muestre, el que vean los demás sobre tu rendimiento habitual será del 100%. No es fácil, ir contracorriente, requiere serenidad, exigencia, apoyo e introspección. Piensa que los demás puede que estén en la misma situación, que no se han dejado arrastrar, te dará energía extra, apóyales. Respeto máximo hacia quien tiene circunstancias complejas.

Sigue con tu plan, paso a paso, trabajando, manteniendo ritmo y calma. (Every time you chose your standars)

4 promises you can’t break as a leader

En un post anterior hablamos de confianza, la que nos ganamos y la que de inicio esperamos de alguien que adquiere una posición de liderazgo, que va perdiendo en función de sus actos. La promesa del liderazgo equivale a esa «confianza» que nombramos y que cuando asumimos posiciones de liderazgo la hacemos aunque sea sin ser conscientes de ello.

Las expectativas acerca de un líder vienen en dos formas:

-Implícitas: provisión de sentido, inspiración, respuesta ante sugerencias

-Explícitas: (relacionadas con el puesto), ejecución, estrategia…

Los diferentes actores que rodean a un líder juzgamos siempre en relación con estas dos dimensiones y las 4 promesas hechas «de manera no consciente».

Promesa 1: Fijar la dirección adecuada y crear trabajo que tenga sentido. Es lo que más esperamos de nuestros líderes. El top management fija la dirección, visión y estrategia a seguir. Se crea un entorno en el que los colaboradores tienen claro hacia dónde se dirige la empresa y es capaz de contextualizar qué aportación tiene el esfuerzo que dedica al trabajo. Cuando esta se rompe, la organización carecerá de un sentido de existir y su actividad irá declinando de manera progresiva.

Promesa 2: Generar el compromiso de todos los participantes y hacerlos partícipes y respnsables del resultado de su propio desempeño. No es fácil, integrar, hacer formar parte que tenga un sentido lo que se hace. Cuando el líder no es capaz de transmitir ese Porqué hacemos las cosas, qué aporta nuestro esfuerzo es fácil que los empleados pierdan interés y motivación pudiendo dejar una empresa que les aporta poco más que un monto de efectivo.

Promesa 3: Asegurar que procesos y sistemas facilitan Foco y ejecución. Hagamos las cosas sencillas, no permitamos que los resultados se vean empañados por sistemas obsoletos o procesos largos y engorrosos. Demos  positivo, acción – resultado sobre lo que persigue la empresa. Seamos consistentes y mantengamos la organización centrada. La rompemos cuando no invertimos en lo necesario, en lo importante, cuando nos distraemos del objetivo y vamos dando bandazos.

Promesa 4: Lidera de manera efectiva. Como líderes nos comprometemos a mejorar contínuamente, a desarrollarnos, a aprender. Y lo transmitimos a los equipos, sabiendo que la efectividad colectiva es mayor que la suma de la de todos los individuos. Se rompe cuando se cree que ya hemos hecho todo lo que se podía hacer, dejamos de buscar otra manera de ver las cosas y premiamos la individualidad, perdiendo toda la potencia que tiene el trabajo en equipo.

Cuando pensamos en un líder, un «verdadero» líder vendrá a nuestra mente alguien que seguramente haya cumplido cada una de estas promesas, las mantuvo. Por ese motivo, cuando pensamos en LIDERES, quien nos dejó huella, no muchos vienen a nuestra memoria.

 

If it feels uncomfortable, it’s good

Si pica es que está curando. Eso nos decían de pequeños cuando una herida de «guerra» estaba sanando. Y con el paso de los años aprendemos a contener muchas cosas (entre ellas cuando pica) y a ignorar otras muchas entre ellas la disconformidad.

Sucede que nos acostumbramos a lo de siempre, a vivir en una rutina, a no salir de la zona de confort. Todo está bien, sin riesgo de herida.

En nuestra visita a la fórmula C=N-r ya vimos los agentes que tenían influencia sobre la N. En este post, me gustaría reflexionar un poco más sobre que implica la C a nivel individual.

Cuando la calma ha durado demasiado y de repente tenemos un nosequé, un runrun que no se va, nos molesta. Vas tan despacio con la bicicleta, que al final te tienes que caer. Y eso, picará.

Hay otras veces, que alguien nos sacude, obligándonos a salir de nuestro cascarón o caparazón. Y eso, gusta menos, nos molesta más porque alguien que no somos nosotros nos moviliza, quizás porque ve potencial y nos presiona. Alguien que no somos nosotros nos empuja a ser diferentes, a pensar de otra manera, a dejar de ser quienes somos, nos echa fuera del camino dibujado. Y eso, pica. No nos gusta hacer cosas que no estamos habituados, a lo desconocido, a adaptarnos a otros modos, a cambiar. Y cuando se da el caso en que cambiar nos gusta, debe poder ser controlado, por nosotros claro (je!).

El cambio menos autocontrolado es el que más nos ayuda a crecer.

Y lo bueno (como siempre!) es que los que te conocen, saben que a pesar de no ser fácil, de que estés incómodo, lo harás.

La frase «si pica es buena señal» es tan válida para un raspón en las rodillas, como para cualquier movimiento de cambio.

 

Tips to get rid of part of the noise that is surrounding us

A nuestro alrededor se genera mucho ruido, mucho. Parte lo generamos nosotros mismos y parte dejamos que nos llegue a los oídos. Pero, ¿Hay algo que podamos hacer para conseguir que el silencio vaya ganando terreno? Quizás, …

Me llevó a pensar en este tipo de ruido una canción con ya mucha historia a sus espaldas, pero que descubrí hace bien poco. Una canción de Rafael, cuyos primeros versos dicen:

«De mis secretos deseos
de mi manera de ser
de mis ansias y mis sueños
que sabe nadie
que sabe nadie

de mi verdadera vida
de mi forma de pensar
de mis llantos y mis risas
que sabe nadie»

Tanto programa, artículos opinando sobre lo que este o el otro hace o deja de hacer. Tantos corrillos, tantas conversaciones que cansan, tanta opinión gratuita que nos rodea.

Cada uno tiene sus sueños, expectativas, ambiciones, manera de ser y manera de hacer. Entre la vida laboral y la vida personal cada uno establece la distancia que considera oportuna. Y por supuesto, comparte con su entorno lo que considera oportuno.

Y frecuentemente se analiza, se comenta o se critican acciones, decisiones de los demás sin que  se haya pedido opinión alguna. Si lo piensas:

¿Cuántas veces se espera que los que tienen la capacidad tengan la ambición para promocionar?

¿Cuántas veces se juzga un modo de vida no «convencional»?

¿Quién no escucha en conversaciones, donde el protagonista no está, yo no haría, yo no entiendo, a mi no me parece lo que está haciendo?

¿Cuántas veces se da la opinión sin que haya sido pedida ayuda alguna?

¿Porqué la privacidad se considera motivo de comentarios?

Aplicar constantemente nuestro prisma a los demás, seguro nos da una visión borrosa, miope de SU realidad. Y cuando uno aplica ese filtro, ese prisma, de manera gratuita, ocupa espacio y tiempo innecesarios. Dicho de otro modo, la crítica gratuita no lleva a ningún sitio.

La mochila de cada uno se vuelve mucho más ligera en el momento en el que realmente el primer lugar de nuestros razonamientos lo ocupa el plantearnos y, en algunos casos asumir, qué nos mueve a nosotros. Reflexionamos sobre lo que estamos haciendo para llegar a ello y después escuchamos de verdad a los demás, sin filtros, sin juicios.

Celebrating what’s new every day

«No importa cuántos años cumplas, nunca vas a ser más joven que hoy. Disfrútalo, aprende. Haz cosas nuevas»

Procede de un vídeo, un mensaje recibido en un día particular y lo envía una entidad  (dato no muy relevante, pero interesante). Es la historia de Josep (magníficos 100 años!), cómo cambió el rumbo de su vida, cuenta cuántas veces otros y uno mismo dijeron eres demasiado viejo para andar con aventuras! Cuántos cambios sucedieron sin que uno los provocara, cuánto tuvo que cambiar él mismo, cuántas cosas fue y cuántas cosas hizo.

Nos hemos tomado un descanso, la Gran Manzana lo merecía y este parece un punto excelente para retomar el sano vicio de escribir, porque varias cosas son particulares acerca de esta historia: lo que nos cuenta, que mágicamente parece resumir algunos de los posts publicados en este blog, el momento en el que llega, lo cuidada que está,…

Se habla mucho del story telling en el mundo del márketing, sobre que nuestros productos deben contar una historia. Aquí no se habla de producto alguno, sólo trata de un desconocido narrando su vida a un cliente y transmite un mensaje de cambio. Curioso que contando e incentivando el cambio, te apetezca permanecer como cliente. Quizás es por la atención que se le pone o el sencillo detalle que, fíjate ! desencadena un post!!!!

De las «historias» que cuentan los demás (breves, largas, escritas, orales, … ) siempre aprenderemos valiosas lecciones u obtendremos pistas, nos llegará de una manera especial u obtendremos puntos de vista que no habíamos contemplado.

Abre bien oídos y ojos, quien sabe dónde estará la siguiente oportunidad o qué es lo que provocará en ti la próxima historia que te llegue.

When water can enter the boat

La permeabilidad de los objetos es aplicable a las personas. Cada suceso, palabra tiene un impacto mayor o menor en nosotros. Es mayor cuando quien o el elemento que lo provoca, nos importa.

En la personalidad de cada uno está el grado de asimilación, es decir, cuanto de permeables somos a lo que se dice o sucede a nuestro alrededor, cuanto nos implicamos en cada una de las actividades en las que participamos.

Si somos de naturaleza impermeable, es «relativamente sencillo» no dejar que nos afecten las palabras o los hechos. Mantenemos una actitud más serena y una visión más objetiva. Eso no quiere decir, que las cosas no nos afecten, simplemente que no es más fácil relativizar, asignarle la importancia que se merece. Reaccionar, planificar, actuar y seguir.

Si somos de naturaleza permeable, es «bastante complicado» que lo que sucede, lo que nos dicen, no nos afecte. Y podemos dividirnos en dos subgrupos: los que dejan que entre y no reaccionan (no reaccionan, no planifican y mucho menos actúan y siguen), y los que reaccionan, de manera explosiva cuando ya se ha llegado a un nivel determinado (actuan, reaccionan, planifican para corregir! y siguen).

Este es otro elemento más para conocerse a uno mismo, saber en qué grupo te encuentras. Quizás hayas dejado entrar el agua y no seas consciente, crees que lo tienes todo dominado.

Cuando hablamos de coger perspectiva, es para evitar que la situación, el entorno nos adelante, esta es la opción de anticipación, previsión de auto-gestión.

Puede suceder que no seamos conscientes que hemos dejado de ser impermeables, quien nos rodea puede darnos un aviso, alertarnos. Escucha.

Si el agua empieza a entrar en el barco pero es poca, podemos cambiar, matizar, … reorientar.

Cuando el agua entra sin control, lo mejor es abandonar el barco. Tú ya no tienes el control de este.

Degrees of fear

De niños nos da miedo la oscuridad, las alturas, los exámenes, … o no nos da miedo nada.. De mayores, seguimos teniendo miedos/fobias… y cada uno les hace frente de distinta manera. Hay quien transforma el miedo en respeto, haciéndole frente, soy tímido? me hago profesor.

¿Qué miedos se observan y cómo se afrontan?

El miedo permanente conduce a la parálisis: miedo a perder el trabajo, la posición, … y esta parálisis conduce al aislamiento, a evitar cualquier tipo de cambio en el entorno. Si nos anclamos en una situación que nos atrapa, que va contra nuestra propia naturaleza es cuando aparece la resignación y después la frustración. Puede que la oportunidad acuda a nosotros, pero si no hay movimiento, dificilmente nos encontrará.

El miedo puntual, es respeto hacia los cambios y las situaciones nuevas. Nos asusta lo desconocido, el cambio, pero le hacemos frente, saltamos. Eso sí, con una red de seguridad, con una prueba antes, con un plan. En este grupo hay dos estilos, uno el de quien agita el árbol y espera que caiga el fruto adecuado, es decir, salto pero con una red de seguridad que alguien ha puesto. El otro, el de quien planta la semilla de su propio árbol, salto que yo ya me he construido mi propia red de seguridad. El dejar pasar demasiado sin saltar puede conducir a la frustración. El saltar y que las cosas no salgan bien, no impedirá volver a intentarlo.

Finalmente, la ausencia de miedo. Esta falta, puede ser inconsciencia, un salto al vacío, primero saltamos y luego puede que nos preguntemos y ahora qué? Saltamos, sin red, a lo desconocido y el resultado puede ser muy positivo o un desastre absoluto. Pero, ¿y qué? volveremos a intentarlo.

La existencia del miedo crea nuestra zona de confort y el grado de miedo que tengamos hará que estemos más o menos cerca del límite entre ella y una aventura nueva. La lucha interna entre la comodidad de lo conocido y la incomodidad de lo desconocido (sobretodo cuanto más desconocido es donde sabemos que hay que saltar) genera una tremenda inquietud, discomfort, .. pero si no haces nada, si permites que el miedo te domine, quien te espera es la frustración.

Aprende a convivir con el miedo, pero mejor si se queda en el rincón.

 

The right to be wrong

Para conseguir cosas distintas, nuevas, hay que pensar diferente. Dos propuestas pueden encajar bien aquí, aportar nuevos perfiles o aire fresco al equipo y/o crear un ecosistema que sea propicio para el desarrollo de nuevas propuestas.

La incorporación de nuevos perfiles puede crear ciertas fricciones, ya que nuevas ideas sin haber creado un entorno adecuado pueden ser acogidas con rechazo o resistencia por parte del resto de integrantes.

Cuando hablamos de la creación de un ecosistema, nos referimos a diversas posibilidades como trasladar a todo el equipo a un lugar donde se permita la máxima concentración, abandono del día a día y reflexión sobre el futuro, creación de un equipo específico con dedicación exclusiva para la generación de nuevas iniciativas, habilitar un espacio para el lanzamiento de ideas, …

Pero todas las anteriores tienen como base el respeto hacia la opinión de los demás y tienen en común el requisito de crear un espacio donde exista el derecho (se exija) el derecho a equivocarse. A nadie le gusta cometer errores y da lo mejor de su persona en un entorno donde se le permite la libre expresión, sin juzgar. Solo se evoluciona cuando se hacen las cosas de manera distinta, aprendiendo a lo largo del camino de lo que no ha funcionado y hemos visto que debe hacerse de otra manera.

Generar un entorno de confianza (en la escala que nos sea posible), permitirá desarrollar las mejores ideas, quizás algunas suenen descabelladas, pero ¿quién sabe? . Merece la pena por la dinámica que se inicia, el entusiasmo que se contagia.

Cuando vemos empresas, equipos, altamente innovadores, motores del cambio, entusiasmados por «iniciar nuevas aventuras» es porque detrás existe una cultura: el derecho a equivocarse. Eso no implica que haya menor exigencia a un trabajo bien hecho, seguramente el propio equipo se exija más.

Do you know where your limits are?

Dicen que nuestro peor enemigo somos nosotros mismos. Y que no hay más limite que el que nos imponemos. Veamos.

La capacidad intelectual, capacidad de relación, capacidad de estudio, perserverancia, creatividad, visión global y de oportunidades… todas ellas son variables o habilidades que cada uno tiene en distinta medida.

¿Qué puede convertirse en potenciador o limitante?

  • El nivel de autoconocimiento, que es nuestro motor. Saber qué capacidades naturales y/o puntos fuertes tenemos.
  • Creencia en nosotros mismos (y derivado del punto anterior). Cuando creemos en nuestras capacidades, somos capaces de aprovecharlas para avanzar hasta donde queramos.
  • La curiosidad
  • Las creencias que hayamos dejado arraigar con el paso del tiempo
  • Nuestra reacción ante la negativa, rechazo o fracaso
  • Cómo aceptamos que nuestro entorno marque las pautas a seguir o cómo creemos que debemos crear el mundo
  • El enfoque que queramos dar a nuestra vida
  • La inversión en nosotros mismos

Nuestro límite personal es proporcional a la actitud que tomemos ante cada una de estas posibilidades.

Avanzamos a medida que aprovechamos al máximo nuestros puntos fuertes y el límite estará tan lejos como lo permitamos.

Como siempre, los ritmos de evolución no son iguales, porque limitantes y potenciadores han dejado su propia huella en cada uno de nosotros. Tampoco lo son los límites, cada uno marca el suyo.