Obsessed with customer experience

Muchas empresas tienen escrito como visión ser una compañía de referencia para sus clientes, que se les recomiende, se les aporte valor. Muchas, pero no siempre se traslada el «papel» a la realidad.

Y empieza como una afición, que espero no acabe en obsesión!, pero cada vez más aprovecho cualquier interacción para observar de cerca aquellas compañías que más hablan de experiencia cliente, bueno, dejémoslo en las que más nombran al cliente.

Y sólo dos ejemplos:

a) Compra on-line – entrega a domicilio. Por no localizar a la persona en el domicilio se le envía notificación para que decida qué quiere hacer, repetir entrega, cambiar el lugar de entrega… Y se decide cambiar a un punto de venta de la marca. Pero el producto no está, a pesar de que los sistemas (del cliente y del punto) dice que allí debería estar porque no se entregó al cliente. Tras media hora de búsqueda y un buen trato, se localiza una imagen en la que se confirma que el paquete ha sido entregado en el domicilio del cliente.

b) Compra on-line – recogida en tienda. Web de navegación sencilla e impecable. Recibes un código QR. Cuando te presentas a la tienda el trato es exquisito. Escanean el código, te preguntan si antes de que salga el pedido necesitas algo más o quieres añadir algo más a tu pedido online. Se acerca alguien con tu pedido que se dirige a tí por tu nombre. Y te hace recomendaciones acerca de la compra de ciertos productos (hummm, sabemos que nos están creando una necesidad, pero tampoco nos molesta demasiado). Firmamos en una tablet, et voilà! ya tenemos todo. Elegimos como recibir la factura y un día después por e-mail una encuesta sobre la calidad del servicio.

Requisitos para excelencia en orientación al cliente interna: tipo de atención en contacto con el cliente, búsqueda continua de mejoras, definición de procesos end to end, sistemas de información conectados e información veraz, seguimiento y acción

Requisitos en una orientación al cliente externa perfecta: todos los canales de contacto del cliente disponibles, conectados y con una experiencia parecida, información veraz, adaptación a las necesidades o expectativas del cliente, flexibilidad

Orientación al cliente interna+externa= Obsesión con el cliente, el cliente en el centro de cada una de las actividades que realizamos y revisamos en nuestro día a día. si no es así y no mimamos y miramos con ojos cliente estaremos escribiéndolo en papel, pero EL CLIENTE difícilmente percibirá el esfuerzo que se realiza.

If it feels uncomfortable, it’s good

Si pica es que está curando. Eso nos decían de pequeños cuando una herida de «guerra» estaba sanando. Y con el paso de los años aprendemos a contener muchas cosas (entre ellas cuando pica) y a ignorar otras muchas entre ellas la disconformidad.

Sucede que nos acostumbramos a lo de siempre, a vivir en una rutina, a no salir de la zona de confort. Todo está bien, sin riesgo de herida.

En nuestra visita a la fórmula C=N-r ya vimos los agentes que tenían influencia sobre la N. En este post, me gustaría reflexionar un poco más sobre que implica la C a nivel individual.

Cuando la calma ha durado demasiado y de repente tenemos un nosequé, un runrun que no se va, nos molesta. Vas tan despacio con la bicicleta, que al final te tienes que caer. Y eso, picará.

Hay otras veces, que alguien nos sacude, obligándonos a salir de nuestro cascarón o caparazón. Y eso, gusta menos, nos molesta más porque alguien que no somos nosotros nos moviliza, quizás porque ve potencial y nos presiona. Alguien que no somos nosotros nos empuja a ser diferentes, a pensar de otra manera, a dejar de ser quienes somos, nos echa fuera del camino dibujado. Y eso, pica. No nos gusta hacer cosas que no estamos habituados, a lo desconocido, a adaptarnos a otros modos, a cambiar. Y cuando se da el caso en que cambiar nos gusta, debe poder ser controlado, por nosotros claro (je!).

El cambio menos autocontrolado es el que más nos ayuda a crecer.

Y lo bueno (como siempre!) es que los que te conocen, saben que a pesar de no ser fácil, de que estés incómodo, lo harás.

La frase «si pica es buena señal» es tan válida para un raspón en las rodillas, como para cualquier movimiento de cambio.

 

Celebrating what’s new every day

«No importa cuántos años cumplas, nunca vas a ser más joven que hoy. Disfrútalo, aprende. Haz cosas nuevas»

Procede de un vídeo, un mensaje recibido en un día particular y lo envía una entidad  (dato no muy relevante, pero interesante). Es la historia de Josep (magníficos 100 años!), cómo cambió el rumbo de su vida, cuenta cuántas veces otros y uno mismo dijeron eres demasiado viejo para andar con aventuras! Cuántos cambios sucedieron sin que uno los provocara, cuánto tuvo que cambiar él mismo, cuántas cosas fue y cuántas cosas hizo.

Nos hemos tomado un descanso, la Gran Manzana lo merecía y este parece un punto excelente para retomar el sano vicio de escribir, porque varias cosas son particulares acerca de esta historia: lo que nos cuenta, que mágicamente parece resumir algunos de los posts publicados en este blog, el momento en el que llega, lo cuidada que está,…

Se habla mucho del story telling en el mundo del márketing, sobre que nuestros productos deben contar una historia. Aquí no se habla de producto alguno, sólo trata de un desconocido narrando su vida a un cliente y transmite un mensaje de cambio. Curioso que contando e incentivando el cambio, te apetezca permanecer como cliente. Quizás es por la atención que se le pone o el sencillo detalle que, fíjate ! desencadena un post!!!!

De las «historias» que cuentan los demás (breves, largas, escritas, orales, … ) siempre aprenderemos valiosas lecciones u obtendremos pistas, nos llegará de una manera especial u obtendremos puntos de vista que no habíamos contemplado.

Abre bien oídos y ojos, quien sabe dónde estará la siguiente oportunidad o qué es lo que provocará en ti la próxima historia que te llegue.

Do you know where your limits are?

Dicen que nuestro peor enemigo somos nosotros mismos. Y que no hay más limite que el que nos imponemos. Veamos.

La capacidad intelectual, capacidad de relación, capacidad de estudio, perserverancia, creatividad, visión global y de oportunidades… todas ellas son variables o habilidades que cada uno tiene en distinta medida.

¿Qué puede convertirse en potenciador o limitante?

  • El nivel de autoconocimiento, que es nuestro motor. Saber qué capacidades naturales y/o puntos fuertes tenemos.
  • Creencia en nosotros mismos (y derivado del punto anterior). Cuando creemos en nuestras capacidades, somos capaces de aprovecharlas para avanzar hasta donde queramos.
  • La curiosidad
  • Las creencias que hayamos dejado arraigar con el paso del tiempo
  • Nuestra reacción ante la negativa, rechazo o fracaso
  • Cómo aceptamos que nuestro entorno marque las pautas a seguir o cómo creemos que debemos crear el mundo
  • El enfoque que queramos dar a nuestra vida
  • La inversión en nosotros mismos

Nuestro límite personal es proporcional a la actitud que tomemos ante cada una de estas posibilidades.

Avanzamos a medida que aprovechamos al máximo nuestros puntos fuertes y el límite estará tan lejos como lo permitamos.

Como siempre, los ritmos de evolución no son iguales, porque limitantes y potenciadores han dejado su propia huella en cada uno de nosotros. Tampoco lo son los límites, cada uno marca el suyo.