How many plans can you handle?

Para llegar a una meta, lograr un objetivo no hay un único camino. Ante la visualización o construcción de la posible solución tenemos dos tipos de perfiles, el de quien tiene un Plan A (con algunas variaciones y/o plan de contingencia) y el de quien desarrolla hasta el Plan N’.

En entornos estables, quien trabaja bajo un único Plan A ejecuta a la perfección el camino marcado, sabe superar algunos obstáculos y tiene preparado un backup en caso que surjan problemas, su plan de contingencia. Son personas en apariencia metódicas, más rígidas al cambio.

Hay quien al fijar el objetivo traza todas las rutas posibles (tiempo, esfuerzo requerido, recursos..) y es capaz de clasificarlas de más a menos óptima siempre teniendo en mente dónde hay que llegar y qué no se puede perder. Si el Plan A falla, ya está poniendo en marcha el B, en caso que este empiece a desviarse… ya está pensando en la siguiente opción. La última barrera entre conseguir el objetivo y desperdiciar recursos es el Plan N’. Son personas en apariencia caóticas, pero se trata de un caos ordenado. Las opciones ya están dibujadas, solo que únicamente las muestra si es necesario. Este tipo de personas se mueven fácilmente en entornos de desconocimiento o incertidumbre. En muchas ocasiones, se preguntan a si mismos porqué todas las asignaciones «curiosas» recaen sobre ellos.

Cada uno de ellos se siente fuera de lugar, quizás incómodo, al moverse en el entorno del otro. Los metódicos, se agobian en la incertidumbre, porque ¿y si lo que tengo planeado no funciona? Los caóticos se aburren en entornos estables.

Por eso, ¿Porqué a veces envidiamos la situación del otro cuando si nos conocemos a nosotros mismos sabemos que no nos gustaría?

 

 

 

 

 

You can call me old-fashioned

Hoy se vive deprisa, se consume inmediatez, hay mucho refugio en el supuesto anonimato o escudo de apps y redes,  se vive de o se vende mucha imagen, apariencia, mucho título, mucho front y poco back… Y parece que quienes siguen otro camino y utilizan los medios de otra manera, con otro equilibrio .. Pueden llegar a verse, descolocados, con cierto sentimiento de ser anticuados

Permitidme poner algunos ejemplos:

  • Seguimos dando los buenos días y las buenas tardes
  • Regalamos una sonrisa aunque no sea nuestro mejor día
  • Preferimos llamar cinco minutos a perder dos horas con eternos intercambios de emails
  • Somos amables con quien se cruza en nuestro camino
  • Lo que empieza a ser un clásico de este blog: Somos coherentes y consecuentes
  • Creemos en la honestidad
  • Seguimos manteniendo y creyendo en nuestros valores y principios
  • Escribimos e-mails conscientes de que al otro lado, los recibe una persona. Es decir, le dedicamos la atención y el tiempo que se merece
  • Nos gusta una reunión presencial de vez en cuando, porque… la tecnología ayuda, pero no es lo mismo
  • Si se formula una pregunta, esperamos obtener una respuesta
  • Somos conscientes de que competir y colaborar no están reñidos
  • Procuramos prestar atención cuando nos cuentan algo
  • …..

Si hoy en día, cumplir gran parte de lo anteriormente descrito es ser anticuado, entonces…

Yes,

disco you can call me old-fashioned

Reliance as an asset: a long journey

Uno de los activos más importantes de los que disponemos, es la confianza. En este caso, la que generamos tanto como personas, empleados o como empresa. Y, como no, está directamente relacionada con el ser consecuentes. Es una carta de presentación que se demuestra con el tiempo transformándose en valor. Construirla es lento, perderla puede ser rápido.

Como colaborador:

  • Se gana cuando cumplimos con lo que acordado o nos hemos comprometido (en plazos, en tareas, …)
  • Para algunos, una muestra de persona «confiable» (en quien podemos confiar) es la presentación realista, que no negativa, sobre la posibilidad de realización de un proyecto o tarea.
  • Se construye de manera lenta, se dice–> se demuestra
  • A medida que se gana, genera unas expectativas cada vez mayores

Como manager:

  • Tenemos un equipo de colaboradores y conocemos quien es más «confiable»para la ejecución de un proyecto y a quién tenemos que echarle un ojo de vez en cuando
  • La confianza que tengamos en nuestros colaboradores seremos capaces de trasladarla a nuestros superiores
  • Debemos ser capaces de generar lo mismo hacia nuestros equipos, ser referentes
  • El punto de partida ES la confianza, lo que digamos y hagamos mantendrá o restará el valor inicial

Como Compañía:

  • El cliente buscará o le dará más importancia según el tipo de producto o servicio que esté buscando:
    • Consumo inmediato, relación de corto plazo, probablemente requiera un grado bajo de confianza
    • Consumo a largo plazo, alta inversión, relación hacia un «partnership» requiere un elevado grado de confianza
  • Las compañías venden servicios, productos… y habitualmente los acompañan de unos valores o comportamientos. Todos los colaboradores de la compañía deben tener internalizados los mismos valores que proyectamos. Ellos son el contacto con nuestro cliente, hablan, representan a la empresa

Los trabajadores confiables son una inversión a largo plazo y se ganan la confianza de compañeros y jefes con el tiempo.

Los jefes disponen de una cuota de confianza, de la que se van descontando «incumplimientos o desviaciones» (entre dichos y hechos).

Las empresas la venden y la pierden tan rápido como incumplen la primera promesa que hicieron.

Recuperar lo perdido no es nada fácil y cuesta 3 veces más que la primera vez que lo generamos. Sé lo más realista posible, cree lo que prometes y cumple lo que dices.

 

The hare and the turtle

Cada uno de nosotros tiene un ritmo vital (un orden interno) distinto que podemos clasificar en: impaciente, lento y tranquilo. Cuando nos planteamos una meta ya sea profesional o personal nuestra personalidad, lógicamente, determinará cuando y cómo lleguemos a ella.

Partiendo de la premisa que ya nos hemos fijado una meta encontraremos lo siguiente al recorrer el camino:

liebre

Los impacientes (liebres) no pueden perder tiempo en alcanzarla, se cansan, se aburren con la rutina, con aquellas etapas que requieren tiempo de trabajo rutinario, de aprendizaje… Se distraerán con novedades por el camino. Se alterarán con los obstáculos que les retrasan.

col

Los lentos (coles) tardan infinito en tomar una decisión y dar un paso. En ocasiones no llegan ni a darlos. La meta se encuentra muy lejos y cuanto más pasa el tiempo más lejos la ven y corren el peligro de quedarse atrapados en la comodidad del primer paso del camino o de ser adelantados.

tortuga

En cambio, los tranquilos (tortugas) andan, sin prisa pero sin pausa el camino. No se distraen, no se desvían. Asumen que habrá que parar durante un tiempo, el que sea necesario, toman los obstáculos con paciencia. Trabajan, aprenden, se mueven.

Como en la fábula, aquellos que son pacientes y dan un paso tras otro sin perder el foco del objetivo son los que seguramente acaben llegando a la meta que se fijaron sin haberse desviado (o lo menos posible). Y lo harán antes que los impacientes y, por supuesto, de los lentos o incapaces de pasar a la acción.

Cuando no somos capaces de integrar el componente tranquilo por nosotros mismos (desacelerar o acelerar un poco) es bueno tener a alguien que nos compense o empuje.

 

The «luck factor»

Muchos «admiran» el factor suerte de otros. A continuación os propongo un sencillo cuestionario a través del cual podréis conocer cuál es vuestro nivel de suerte. Las preguntas están divididas en dos grupos y su respuesta es un sencillo SI/NO.

¿Preparados?

Grupo A:

1.) ¿Estás vivo?

2.) ¿Tu día consta de 24 horas?

Grupo B:

1.) ¿Tienes una meta fijada?

2.) En caso de haber respondido afirmativamente a la pregunta 1. ¿Tienes elaborado un plan para lograrla?

3.) ¿Tienes inquietud por aprender?

4.) ¿Ayudas a otras personas?

5.) ¿Te has construido una red de contactos?

6.) ¿Crees que aunque tu trabajo está bien considerado puedes dar más?

7.) ¿Asumes riesgos?

8.) ¿Buscas oportunidades?

9.) ¿Trabajas en objetivos comunes?

10.) ¿Pasas tiempo con tus seres queridos?

11.) ¿Tienes un “rincón” donde recargar pilas?

12.) ¿Dedicas algo de tiempo al deporte?

Calcula tus Resultados:

Si has respondido «SI» a más de una pregunta del grupo A, ¡¡¡enhorabuena!!! ya estás en la mitad de la tabla.

Suma por cada respuesta afirmativa del Grupo B un punto: te dejará más cerca de TU nivel de suerte. Por cada respuesta negativa…. suma una oportunidad. La suerte se construye. Si las circunstancias no te gustan tienes siempre la posibilidad de cambiarlas.

Cada decisión o no decisión que tomamos nos hace más “afortunados” o menos. Del mismo modo mientras recorremos ese camino, nos hace más o menos felices. Todo depende de cuales sean tus metas y dónde esté tu equilibrio.

The risk of asking

Hay muchos tipos de preguntas que hacemos a diario: retóricas, de cortesía, para reafirmar algún pensamiento / teoría, para resolver dudas, para obtener una opinión, un punto de vista… Y cuando preguntamos nos arriesgamos: a que la respuesta sea justo lo contrario de lo que esperábamos oír, esa verdad que no queríamos escuchar, ese resultado que no es ideal…

Pero cuando queremos y/o necesitamos saber, el único camino válido es preguntar. Intuir, suponer, adivinar, bueno, no ayudan si lo que necesitamos es aportar luz ante un dilema o una duda.

Cómo formulemos/acompañemos/escenifiquemos la pregunta, permitirá al interlocutor acotar dónde se requiere su conocimiento, visión personal, …

  • Cuánto más abiertas son las preguntas, más abierta es la posibilidad de respuesta y más lejana será la solución de lo que pretendíamos cuando la formulamos. Y para algunos interlocutores este grado de «dispersión» es mortal (consideremos como juega el factor cultural).
  • Si la acompañamos de frases como: «dime realmente lo que piensas, lo que te parece» dejamos totalmente a merced de la sinceridad del interlocutor. Y, en estos casos, ante la virtud de preguntar está el riesgo de responder. Es decir, cuando se pide opinión, uno se arriesga a que la respuesta sea diametralmente opuesta a lo esperado (¿qué opinas de mí? ¿Qué te parece la presentación? ¿Cambiarías algo de este documento?).
  • Peticiones solitarias y tan genéricas como: ¿Puedes darme las cifras del mes pasado? ¿Tus ratios de control? ¿El contacto del Señor…? El riesgo aquí, es obtener como respuesta un PARA QUÉ lo quieres, haber creado recelo innecesario y bloquear (en casos límite) futuras interacciones.

Este caso de las peticiones/preguntas solitarias merece un punto de atención. Para ellas y como en las historias tradicionales, siempre es bueno contar con una Introducción, un Nudo y un Desenlace. Esto, reduce el riesgo de respuestas que NO gustan.

Introducción: Presentarnos si con quien hablamos no nos conoce, o si nos conoce pero desconoce en qué estamos trabajando en este momento… Para qué pregunto, para qué pido, cuál es el motivo de mi pregunta. Siempre lo más claramente explicativo posible.

Nudo: Qué es exactamente lo que necesito: explicación de un tema, petición de un dato, definición de un concepto…

Desenlace: Resumir la explicación (asegurar que se entendió si era una pregunta de explicación), contextualizar el uso final del dato ( es difundible? y cumplirlo, sirvió para calcular este dato final,…), explicar qué próximos pasos se darán (si pedimos opinión sobre una presentación, sobre una situación concreta…).

Cuando contamos el porqué preguntamos (y porqué pedimos) y mostramos el resultado o dónde ha sido utilizado, nos es mucho más fácil interactuar en un futuro (ya sea porque la comunicación puede ser más fluida o porque a quién preguntamos nunca le interesó responder).

The value of speaking up (part II)

The importance of being consistent & coherent

Escribía que decir lo que uno piensa es necesario pero no puede ir en solitario.Este derecho, para que sea válido, para que nuestras palabras sean legítimas, debe ir de la mano de la coherencia y la consecuencia.

La definición más simple de la coherencia es la de actuar con la mayor proximidad posible entre lo que se dice y lo que se hace, eso sería ser consecuente con lo que se piensa (ser fiel a tus principios e ideas). Y es necesario contar con respeto por uno mismo y por los otros,  y por sobre todo, aún convencido, aceptar que uno se puede equivocar.

¿Cómo influyen en nosotros estos dos conceptos?

Para nosotros mismos: Vivir, actuar de manera distinta a los principios e ideas que nos rigen es agotador, nos conduce a la infelicidad.

En nuestra relación con los demás:

  • Las palabras de quien dice A pero sus actos son Z pierden total credibilidad. Suelta aire, no verdades.
  • Quien dice A y sus actos son A o a, adquiere la confianza de quien le rodea.Tener estas características implica responsabilizarse por lo que pueda ocurrir a partir de una decisión que se tome.

Los principios con los que hemos crecido, las ideas que tenemos … determinan cómo nos comportamos e influyen en la facilidad de decir, y en ocasiones tener que callar, lo que realmente pensamos.

Dealing with procrastination

Para combatir la procrastinación, desayúnese usted 2 sapos cada mañana. Este consejo no es fácil de establecer como rutina, pero si lo hacemos nuestro panorama diario cambiará radicalmente.

¿Qué?

Sapos: aquellas tareas, llamadas que, por el motivo que sea, (repetitivas, no motivadoras, largas, ..) posponemos de manera reiterada en el tiempo. Su finalización se hace cada vez más complicada.

¿Cuándo?

Cada mañana: en nuestra hora pico de energía del día, a principio de semana, cuando estamos más animados, fuertes, dinámicos y se hará bastante menos cuesta arriba.

¿Cuánto?

Siempre que sea posible, empieza y acaba todo el trabaj o (esa tarea) en una misma sesión.

¿Cómo?

Acompáñalo con música que dé buenas vibraciones, que anime (si puedes escuchar música) o bien incorpora al final, una recompensa por el «duro camino» recorrido.

 

Cuando se les dedica a los sapos parte del tiempo en que se está automotivado, a velocidad de crucero el resultado está bastante cerca de nuestros estándares habituales. El tiempo restante lo disfrutaremos el doble ya que las actividades que nos gustan y nos activan son agradables de por sí y sabemos que no hay nada tedioso a la espera.

Cuando prestamos atención a los sapos porque no hay más «remedio», porque se alcanza el deadline, nos lo reclaman,… es cuando ponemos menos atención, más prisa y desgana y el resultado obtenido ni de lejos se asemeja al trabajo que los demás acostumbran a ver en nosotros.

 

Who owns your time?

El tiempo es limitado y nos lo ocupa el trabajo, las obligaciones, ocio, amigos, …

Cuantas veces se tiene la sensación de no controlar el propio tiempo? Que hay algo o alguien que nos lo está quitando?

No importa mucho si uno es ordenado o caótico. Lo importante aquí es, quien es dueño de su tiempo y quién no.

Dueños de su tiempo:

  • Conscientes de las obligaciones distribuyen tiempo para ellas
  • Comparten con amigos,  familia, algunos encuentran un ratito para sí mismos, para hacer mucho o no hacer nada
  • Comprenden que hay ocasiones en que los imprevistos dominan la escena, se adaptan
  • No exigen a los demás, disfrutan, aportan y respetan

Alienados de su tiempo:

  • Creen que las obligaciones consumen todo su tiempo
  • Comparten, pero en ocasiones exigen (no llamas, no vienes, no haces,..). Dejan que el tiempo se escape y ven  complicado encontrar tiempo para uno mismo
  • Su vida es la única dominada por los imprevistos
  • Invaden el tiempo ajeno si se presenta la ocasión, exigen, están presentes con la mente en otro sitio

 

El tiempo es limitado para todos, nadie lo controla totalmente, cada uno se organiza de una manera y comparte parte de él con los demás. Respeta, disfruta del momento que han compartido contigo y del lugar, empieza a ser dueño de tu tiempo si todavía no lo eres.

Profiles, teams, solutions

John Holland, famoso psicólogo propuso 6 tipos de intereses vocacionales acordes a la personalidad.

Realista: Son prácticos, persistentes, les gusta entender cómo funcionan las cosas

Investigador: Disponen de capacidad de visualización, imaginar soluciones, buscan conocer aprendiendo

Artista: Creatividad, uso del lenguaje (principalmente escrito)

Social: Disfrutan interactuando con otros, ayudar en la resolución de conflictos…

Emprendedor: Hábiles en la gestión de proyectos, liderazgo para alcanzar objetivos comunes

Convencional: seguimiento de procedimientos, obtención y análisis de datos..

Nuestro perfil se compone de una combinación de tres de los distintos tipos con un peso distinto

Se nos olvida que en algún momento hicimos una prueba, un test (seguro que sí) que indicaba cuál era nuestro perfil.

Un equipo formado por perfiles parecidos, tenderá poco al cambio pero generará confort entre sus miembros (me entienden, saben de lo que hablo, …)

Un equipo plural, facilitará el cambio pero probablemente encuentre incomprensión. ¿Pero, porqué hace esto? Analicemos primero! Probemos y corrijamos! Saber crear los equipos con perfiles «compatibles» es claramente una ventaja. Saber aceptar perfiles distintos al nuestro, una necesidad.

¿Qué perfil necesitas para vender un proyecto aparentemente «imposible»? Y para ponerlo en marcha? ¿Y para solucionar las dificultades que surjan?

Identificar quién nos rodea, importa. Saber motivarlos, importa más.