How many plans can you handle?

Para llegar a una meta, lograr un objetivo no hay un único camino. Ante la visualización o construcción de la posible solución tenemos dos tipos de perfiles, el de quien tiene un Plan A (con algunas variaciones y/o plan de contingencia) y el de quien desarrolla hasta el Plan N’.

En entornos estables, quien trabaja bajo un único Plan A ejecuta a la perfección el camino marcado, sabe superar algunos obstáculos y tiene preparado un backup en caso que surjan problemas, su plan de contingencia. Son personas en apariencia metódicas, más rígidas al cambio.

Hay quien al fijar el objetivo traza todas las rutas posibles (tiempo, esfuerzo requerido, recursos..) y es capaz de clasificarlas de más a menos óptima siempre teniendo en mente dónde hay que llegar y qué no se puede perder. Si el Plan A falla, ya está poniendo en marcha el B, en caso que este empiece a desviarse… ya está pensando en la siguiente opción. La última barrera entre conseguir el objetivo y desperdiciar recursos es el Plan N’. Son personas en apariencia caóticas, pero se trata de un caos ordenado. Las opciones ya están dibujadas, solo que únicamente las muestra si es necesario. Este tipo de personas se mueven fácilmente en entornos de desconocimiento o incertidumbre. En muchas ocasiones, se preguntan a si mismos porqué todas las asignaciones “curiosas” recaen sobre ellos.

Cada uno de ellos se siente fuera de lugar, quizás incómodo, al moverse en el entorno del otro. Los metódicos, se agobian en la incertidumbre, porque ¿y si lo que tengo planeado no funciona? Los caóticos se aburren en entornos estables.

Por eso, ¿Porqué a veces envidiamos la situación del otro cuando si nos conocemos a nosotros mismos sabemos que no nos gustaría?

 

 

 

 

 

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