In «team» we trust

No podemos hablar de equipo sin hablar de liderazgo. Creo firmemente en el desarrollo y trabajo de equipo. Pero, equipo es un término que se usa mal y si buscamos el porqué, en el fondo es porque no existe un líder, sino una figura que coordina o dirige.

Me parece fantástico, el símil con las manadas de lobos.

  • Los 3 primeros lobos de la manada, son los más débiles y marcan el ritmo del resto.
  • Los 5 siguientes parte de los más fuertes. Capaces de reaccionar y aguantar hasta la llegada del resto en caso de ataque.
  • Tras ellos, el mayor grueso, no siendo los más fuertes o hábiles y quien requiere de la protección de los demás.
  • Entre este grupo y el líder, de nuevo, el resto de los más fuertes.
  • Y el último, el líder, el más fuerte y capaz, quien vigila y controla. Quien detecta cambios dentro y en el entorno.

Hoy entendemos la definición de equipo como algo que va más allá de un grupo de seres humanos que se reúnen y trabajan en conjunto para alcanzar una meta en común.  Se crea, construye a partir de un grupo, de un conjunto de personas.

En los equipos: Un líder, dirige, les da un objetivo, confianza, una motivación, un seguimiento. Cohesiona, construye. Comunica: situación, objetivo y da feedback. Desarrolla el potencial. Todos son y sienten ser parte sin necesidad de conocer absolutamente todo. Además, se crea comunidad, pertenencia. Compromiso.

En los grupos: Un coordinador asigna tareas, usa recursos. Parcela. No confía lo suficiente. Habla, nos cuenta hechos, presupone, obvia. Limita, no cuida, olvida. Los miembros de este grupo, creen que les falta siempre parte de la información, sólo ejecutan, se enajenan, se dispersan.

 Nuestras palabras, gestos y actos nos identifican y pondrán a nuestro alrededor, grupos de personas o equipos.

Y sí, tipos de liderazgo hay más de uno, pero eso es harina de otro post.

 

 

 

An Isaac Asimov short story, its principles laying in decision making process

Cervecita en una terraza, buena compañía, buena conversación que deriva en una recomendación para la lectura de una historia corta: «La máquina que ganó la guerra» de Isaac Asimov.

Y aplica tanto, hay tantísimas cosas que podemos ver a nuestro alrededor!

Ya hoy y, cada vez más, confiamos en las decisiones tomadas por una máquina, se habla más y más de inteligencia artificial, machine learning, big data… Pero, al lado de ello, están los inputs que reciben los sistemas, los equipos que hacen uso de ella y quienes toman las decisiones basándose en todo lo anterior. Y a veces, no fluyen como deberían hacerlo.

Hoy es frecuente ver que por mantener una posición, proteger un puesto, a quien toma las decisiones se le cuente lo que interesa que escuche y no lo que sucede. Hablamos mucho de comunicación, equipos y transparencia pero parece que da miedo mostrar indicadores que no están en verde, proyectos que encuentran dificultades. Comunicación y transparencia deben ir en ambas direcciones en un equipo, aguas abajo para comunicar hacia donde hay que ir, aguas arriba para indicar la situación y poner planes de acción en marcha si es necesario.

Hoy, la información, a pesar de estar más disponible que nunca, se filtra tanto, se adapta tanto en ocasiones para que juegue a nuestro favor, puede tardar tanto en producirse que cuando llega al punto  decisor puede que esté tan distorsionada que ya no sea válida. Es complicado tomar decisiones con información de meses atrás y tampoco es nada fácil realizar proyecciones de futuro con ella.

Hoy, que, cada vez más, apoyamos nuestras decisiones en infinidad de datos y sistemas gestionados por personas, es cuando nuestros equipos deben estar más equilibrados que nunca:  perfiles jóvenes que aporten ideas, perfiles más «antiguos» a los que es necesario formar para que no queden atrás, …

Hoy, quizás, ante toda la información que nos abruma, si hay algo, alguna cosa que parece susurrarnos que no es el camino, que a pesar de lo que nos dicen, no sé porqué pero no… debemos hacer uso del instinto, debemos hacer uso de nosotros mismos. Hacer lo mejor con lo que se tiene. Y un 50% de las veces, con esta base, la probabilidad está de nuestro lado.

Equipos + información + instinto, nuestra base

Os recomiendo, si no lo habéis hecho, la lectura de este relato corto. Es genial.