An Isaac Asimov short story, its principles laying in decision making process

Cervecita en una terraza, buena compañía, buena conversación que deriva en una recomendación para la lectura de una historia corta: “La máquina que ganó la guerra” de Isaac Asimov.

Y aplica tanto, hay tantísimas cosas que podemos ver a nuestro alrededor!

Ya hoy y, cada vez más, confiamos en las decisiones tomadas por una máquina, se habla más y más de inteligencia artificial, machine learning, big data… Pero, al lado de ello, están los inputs que reciben los sistemas, los equipos que hacen uso de ella y quienes toman las decisiones basándose en todo lo anterior. Y a veces, no fluyen como deberían hacerlo.

Hoy es frecuente ver que por mantener una posición, proteger un puesto, a quien toma las decisiones se le cuente lo que interesa que escuche y no lo que sucede. Hablamos mucho de comunicación, equipos y transparencia pero parece que da miedo mostrar indicadores que no están en verde, proyectos que encuentran dificultades. Comunicación y transparencia deben ir en ambas direcciones en un equipo, aguas abajo para comunicar hacia donde hay que ir, aguas arriba para indicar la situación y poner planes de acción en marcha si es necesario.

Hoy, la información, a pesar de estar más disponible que nunca, se filtra tanto, se adapta tanto en ocasiones para que juegue a nuestro favor, puede tardar tanto en producirse que cuando llega al punto  decisor puede que esté tan distorsionada que ya no sea válida. Es complicado tomar decisiones con información de meses atrás y tampoco es nada fácil realizar proyecciones de futuro con ella.

Hoy, que, cada vez más, apoyamos nuestras decisiones en infinidad de datos y sistemas gestionados por personas, es cuando nuestros equipos deben estar más equilibrados que nunca:  perfiles jóvenes que aporten ideas, perfiles más “antiguos” a los que es necesario formar para que no queden atrás, …

Hoy, quizás, ante toda la información que nos abruma, si hay algo, alguna cosa que parece susurrarnos que no es el camino, que a pesar de lo que nos dicen, no sé porqué pero no… debemos hacer uso del instinto, debemos hacer uso de nosotros mismos. Hacer lo mejor con lo que se tiene. Y un 50% de las veces, con esta base, la probabilidad está de nuestro lado.

Equipos + información + instinto, nuestra base

Os recomiendo, si no lo habéis hecho, la lectura de este relato corto. Es genial.

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