You know that the meeting didn’t take place in there, don’t you?

Agenda (objetivo, temas, tiempo), reserva en el calendario, sala, proyector, asistentes. Elementos básicos de una reunión. Hay varios tipos de reunión: presentación, debate, trabajo, comunicación. Y cuando finaliza, lo habitual es compartir notas, tareas (si las hay) y próximo evento. Hasta aquí, muchas veces es la ficción.

La realidad es que en innumerables ocasiones, LA reunión tiene lugar fuera de la sala y del horario. Cuando salimos de una reunión volvemos a nuestro sitio, vamos a tomar un descanso o acudimos al servicio. Este último lugar es el que habitualmente alberga las verdaderas reuniones.

Quién no ha salido nunca de una reunión preguntándose junto a los demás participantes ¿Qué te pareció? ¿Cómo lo ves? o dirigiéndose miradas, sonrisas ladeadas…

Quién no salió de una reunión en la que nadie habló, algunos no prestaban atención,

Y es cuando se reúnen de nuevo en ese punto de encuentro y reunión que es el servicio que muchas veces se hacen las «confidencias», se habla claro, se dan las soluciones. A quién no se ha oído decir, deberíamos hacer esto, el verdadero problema es este, lo he visto ya, no entiendo porqué hablamos de esto ahora, y luego ¿qué?

En resumen, el servicio es dónde tiene lugar la reunión real.  Todo fuera del ambiente que se había creado con un propósito determinado.

Y ¿porqué?

Puede ser que no estuvieran los asistentes necesarios, el objetivo no fuera claro, la duración excesiva, … o puede ser:

  • Nadie se atreve a hablar con claridad, esto funciona, esto no, podríamos hacer… (por miedo irracional)
  • Cuando se comparte una opinión se penaliza al que habla
  • Se prejuzga
  • Se coarta la creatividad
  • No se acepta la diversidad
  • No se escucha (Escuchar, no oír)
  • ….

¿Qué esperamos que suceda en una reunión? ¿Qué queremos? ¿Qué buscamos?

Si no queremos reuniones en los servicios, creemos el ambiente de confianza, equipo, trabajo necesario. Y esto, no va de hacer una vez y ya. Esto va de nuestro día a día, de escuchar activamente, de crear un espacio de tranquilidad sin prejuicios ni etiquetas, de confiar.

Fíjate cuántas reuniones en los servicios se tienen y qué notas que se sacan de las reuniones V (las de verdad), quizás puedas empezar a cambiar la dinámica.

Beat the drums, but be sure you know how

Aprender la diferencia entre urgente e importante, gestión del tiempo, priorización de proyectos, construcción de equipos, comunicación, desarrollo de habilidades, gestión del estrés, …

Si no hemos pasado por todos estos cursos, alguno de ellos seguro que hemos recibido y a pesar de ello… Dos de ellos, destacan para el post de hoy: Gestión del tiempo y separación de importante vs. urgente.

Gestión del Tiempo:

Ocasionalmente perdemos el tiempo en temas no relevantes, o que nos apetecen más, o que se nos dan menos bien que otras cosas. Y confundimos urgente e importante, puesto que cada uno tiene su propio reloj y gestión de prioridades.

Debemos respetar el tiempo de los demás tanto como nos gusta tenerlo para organizarnos.

Importante vs. urgente:

Cuando marcamos el ritmo de remo, desde el momento en que coordinamos el esfuerzo ajeno, sobretodo el de un grupo, es imprescindible saber marcar el ritmo adecuado.

Habrá momentos de calma, en el que solamente debamos remar coordinadamente, sin prisa excesiva, solo el rumbo y movimiento para llegar a buen puerto. Remamos a un ritmo igual a lo importante. Este, es «fácil» de mantener durante largas travesías,

Habrá momentos en que debamos marcar un ritmo rápido, fuerte. Corresponde a ocasiones en las que debamos tener velocidad, esfuerzo máximo. Remamos a un ritmo igual a «urgente». El esfuerzo debe ir acompañado de recompensa.

Si repetidamente, lo urgente supera lo importante, si siempre estamos pidiendo el máximo de los nuestros, si los ejercicios exhaustivos se multiplican y el tiempo disponible lo dividimos si, si, … en definitiva, si no sabemos medir el tempo, dosificar los esfuerzos de los equipos, los «remeros» estarán agotados y desorientados cuando más falta hagan.

Y si además, no existe recompensa para los remeros ¿Llegaremos entonces a buen puerto?

«If you don’t know where you are going, any road will get you there

Frase que resume el diálogo entre Alicia y el Gato de Cheshire

Todos, necesitamos un fin en la vida. Puesto que las organizaciones están formadas por personas, aplica el mismo principio. Si perdemos nuestro objetivo, perderemos nuestro camino.

La respuesta a las preguntas de ¿Qué somos? ¿A qué nos dedicamos? ¿Quiénes son nuestros clientes? es la MISIÓN

A dónde queremos llegar como empresa en el largo plazo. Esto, que es único para cada organización, es nuestra VISIÓN.

Para lograr alcanzar la visión, elaboramos nuestras líneas u objetivos estratégicos.

Estos tres elementos deben ser revisados al menos una vez al año. El primero para asegurar que seguimos siendo lo que decimos. El segundo que sigue siendo válido para alcanzarlo. Y el tercero para revisar, corregir si es necesario y ser más exigentes y ambicios.

Y, porqué nos hemos detenido para describirlos? Porque tienen relación directa con el compromiso emocional.

El compromiso se basa en:

  1. Conocer qué hay que hacer
  2. Comunicar lo que está pasando
  3. Saber que se sigue (feedback, reconocimiento,…)

Empieza construyéndose de arriba a abajo (misión, visión y objetivos estratégicos) y a través de la comunicación. Cuánto más clara sea, más concisa y mejor. Y no se consigue con acciones puntuales.

Cada uno de los niveles inferiores debe proceder a establecer sus objetivos estratégicos alineados con lo que la empresa quiere ser y los objetivos que se ha marcado. Y seguirlos. Debemos dar las herramientas y autonomía necesarias para que los equipos puedan cumplirlos. Comunicar, hacer partícipes, desarrollar. Y seguir, para conseguir corregir cuando sea necesario.

Así, cada uno de nosotros sabe cuál es rumbo de la nave en la que estamos, qué se espera de nosotros, en qué invertimos nuestros esfuerzos. Las cosas TIENEN Sentido, los movimientos que se realizan son coherentes, nos identificamos  y aunque no siempre tengamos toda la información, estamos comprometidos emocionalmente.

Copiar iniciativas aisladas porque «molan», porque están de moda sin pensar en cuál es nuestra esencia, es un camino erróneo, contraproducente, que crea más frustración a los equipos.

Nuevamente, definir, comunicar, lanzar y seguir. Siempre relacionado con lo que perseguimos lograr. Podrá gustarnos más o menos (y aquí tenemos nuestro poder de decisión) pero tendrá sentido.