Comfort zone

El primer paso que se da fuera de la zona de confort, asusta, molesta.

Hay que hacer más, en menos tiempo y bien a la primera. Quien es de naturaleza perfeccionista y lenta dar ese paso le es un poco más complicado.

De nuevo aparece el orden, la pausa, la práctica. Si uno quiere crecer, destacar, evolucionar se sentirá molesto, incómodo. Hay que superarlo ser consciente de que no va a ser fácil y que fuimos nosotros quienes elegimos ese camino.

Práctica, práctica y práctica. Lo único es que la velocidad, de nuevo, para los que salen despacito de la zona de confort es un poco más de viento en contra.

 

Nadar para no ahogarse es importante, nadar contracorriente se hace interesante, nadar contracorriente y con peces más grandes que tú y aún así seguir nadando, eso sí es salir de la zona de confort.

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